

La Rioja Alta, S.A. presenta la nueva añada de su etiqueta Viña
Ardanza, uno de los vinos más valorados de la DO Rioja tanto por el
consumidor como por el experto. Una añada, que aún siguiendo su línea de
constancia, descubre un matiz más frutal y una sutil evocación de la
zarzamora.
Viña Ardanza 1998, que saldrá al mercado el próximo mes de noviembre,
sigue fiel a su forma de entender el vino: viñas de 30 años de edad,
largas crianzas en barricas y seis trasiegas manuales, que aportan al
vino la armonía y complejidad que sigue gustando a un público fiel y a
los nuevos entusiastas del vino que apuestan por la elegancia de los
grandes vinos clásicos.
Esta nueva añada se ha elaborado con uva tempranillo, procedente del
pago del mismo nombre, situado en Fuenmayor, y de una selección de
viñedos situados en la Rioja Alta. Además, este tinto contiene un 20% de
garnacha procedente de las viñas que la bodega posee en la Rioja Baja.
Una combinación de viñedos, viñas y cepas que aportan equilibrio y
experiencia para crear una marca que año tras año se erige en una
referencia imprescindible.
Viña Ardanza 1998 tiene un color rubí teja y un aroma fino, sutil y
especiado (tabaco, pimienta) con toques frutosos que recuerdan a moras y
cerezas. En boca es potente, con expresión frutal, taninos de robles muy
pulidos y muy fundidos al vino con un curioso retronasal a zarza.
La centenaria bodega de La Rioja Alta, S.A. ha sabido aunar tradición y
modernidad y elabora etiquetas según el manual de la tecnología más
avanzada. Cada año invierte en barricas de roble americano que se
reponen cada cuatro años para aportar la sutileza de la madera al vino.
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