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NOTA DE PRENSA 8 de Abril 2005
SU CALIFICACIÓN "EXCELENTE" CONFIRMA AL RIOJA DEL 2004 COMO UNA COSECHA HISTÓRICA


                                     

Los 267 millones de litros calificados de la añada 2004 han ofrecido los mejores parámetros analíticos de las últimas cosechas

El Pleno del Consejo Regulador de la D.O. Ca. Rioja ha decidido otorgar la máxima valoración de "EXCELENTE" a la añada 2004 una vez comprobado que los vinos de esta cosecha han ofrecido los mejores parámetros de calidad de los últimos años, tal como se deduce de los resultados obtenidos del proceso de calificación que han debido superar todos y cada uno de los vinos elaborados para obtener el derecho a la Denominación de Origen Calificada Rioja. Esta valoración general confirma los comentarios sobre la gran calidad de la uva que el propio Consejo Regulador realizó tras la vendimia, así como las impresiones manifestadas por los técnicos del sector vitivinícola durante el proceso de elaboración de los vinos, todas ellas coincidentes a la hora de considerar que el 2004 pasará a formar parte de las denominadas "añadas históricas" de Rioja.

Desde que en 1980 se implantó la calificación rigurosa mediante examen analítico y cata de todos los vinos producidos, la media de los parámetros analíticos del 2004 es sin duda una de las mejores obtenidas hasta la fecha, incluso en comparación a cosechas tan emblemáticas como la de 1994. Estos magníficos resultados han sido posibles gracias a la favorable climatología que acompañó el desarrollo de la mayor parte del ciclo vegetativo de la cosecha 2004 y excepcionalmente durante toda la época de vendimia, permitiendo una correcta maduración y un buen estado sanitario del conjunto de la producción. En su mayoría la uva entró en bodega sana y con graduaciones correctas, buena concentración de materia colorante y buenas sensaciones aromáticas, características que sin duda han hecho posible la elaboración por parte de las bodegas de vinos de alta calidad, muy aptos para la crianza.

Por otra parte, la cosecha 2004 no solo se ha mostrado generosa en cuanto a su calidad, sino también desde el punto de vista de su cuantía, ya que las 58.177 hectáreas productivas en esta vendimia ofrecieron un volumen de cosecha de 473 millones de kgs. de uva (un 7,4% más que en 2003), elaborándose un total de 344,24 millones de litros de vino,. De está producción han sido amparados por la Denominación un total 385 millones de kg. de uva, en aplicación de los rendimientos máximos de producción de uva por hectárea y de transformación uva-vino aprobados por el Consejo para esta campaña con el objetivo de optimizar la calidad, lo que ha permitido llevar a cabo una rigurosa selección. En buena medida, el éxito en los resultados alcanzados se debe a las normas que el sector vitivinícola riojano, representado en el Consejo Regulador, se ha impuesto. Unas normas tendentes a mejorar la calidad y originalidad de los vinos, con producciones moderadas, parámetros de calificación reforzados y separación de tipos de vinos, todo lo cual ha significado un esfuerzo añadido que ha venido a reafirmar la vocación de excelencia de los vinos de Rioja y a consolidar el prestigio y la confianza ganada entre los consumidores.

El mes de noviembre comenzaba el proceso de calificación de la cosecha 2004, con un programa de recogida de muestras en todas las bodegas elaboradoras por parte de los veedores del Consejo Regulador, muestras que deben ser representativas de partidas no superiores a 100.000 litros. Cada muestra ha sido analizada en el laboratorio de una de las Estaciones Enológicas de la D.O. y valorada por un comité de cata integrado por tres catadores, que forman parte del panel de cata externo con que cuenta el Consejo Regulador y al que pertenecen más de un centenar de expertos. El procedimiento para la valoración organoléptica está debidamente reglado, garantizándose la confidencialidad y anonimato de las muestras catadas.

Las 4.467 muestras presentadas a calificación han sido sometidas hasta el 31 de Marzo a este riguroso control analítico y de cata, único en España, y que han debido superar cada una de ellas para tener derecho al amparo de la Denominación. Finalmente han sido calificados 267,39 millones litros (15,14 de blanco, 10,53 de rosado y 241,72 de tinto), siendo rechazados por descalificación analítica o sensorial 7,5 millones de litros, lo cual es indicativo del rigor que se aplica en los criterios de calificación. El resto de vinos elaborados no ha sido calificado por corresponder a excesos de rendimiento en la producción.

La calificación de los vinos de Rioja, única en España como corresponde a la superior categoría de D.O. Calificada que ostenta, proporciona un conocimiento muy concreto de la calidad de todos los vinos elaborados cada cosecha, depósito a depósito, lo cual supone una excelente base técnica para la evaluación global de la añada realizada por el Pleno del Consejo Regulador mediante un procedimiento estadístico establecido a tal fin con total objetividad. Tan solo 10 cosechas habían sido consideradas "Excelentes" por el Consejo Regulador desde el reconocimiento de la Denominación en 1925, siendo las cinco últimas las de 2001, 1995, 1994, 1982 y 1964.

 

 
INFORME: La cosecha 2004 en la D.O. Calificada Rioja
Evolución del ciclo vegetativo

El viñedo riojano experimentó un buen desarrollo a lo largo del ciclo vegetativo de la cosecha 2004 gracias a una climatología que, en términos generales, fue muy favorable para la obtención de una cosecha de alta calidad. Las abundantes precipitaciones en forma de lluvia y de nieve en toda la Denominación durante el invierno, bien distribuidas y con valores más elevados en los meses próximos a la brotación y durante la misma, propiciaron que las necesidades hídricas del viñedo quedaran perfectamente cubiertas.

El inicio de ciclo vegetativo sufre retraso debido a las bajas temperaturas de marzo-abril y primera quincena de mayo, pero después el ciclo se reanuda con fuerza, recuperando el atraso acumulado. Este año el viñedo no se vio afectado por heladas. A finales de abril, los Servicios Técnicos del Consejo Regulador inician el seguimiento de los viñedos de referencia constatando, en general, un excelente porcentaje de brotación del 100% de las yemas francas y abundante brotación secundaria, con necesidad de espergura. Asimismo la fertilidad también es satisfactoria, con valores de 1’2 y 1’8 racimos por brote en variedades tintas y algo inferior en la variedad viura. El viñedo completó el cuajado a finales de junio, de forma correcta en las variedades tempranillo, graciano, mazuelo y viura, y más irregular en la garnacha.

El estado vegetativo del conjunto del viñedo al comienzo del verano era bueno, con abundante masa vegetal y buen estado sanitario, evolución favorable que continúa en julio con temperaturas adecuadas y sin incidencia destacable de plagas y enfermedades. Las tormentas que se producen de forma dispersa en toda la Denominación suponen un aporte hídrico que contribuye a mantener el buen estado vegetativo del viñedo, aunque, ya en agosto, esta humedad resulta excesiva en algunos casos y provoca la aparición de focos de mildiu y botrytis, sobre todo en brotes jóvenes, sin trascendencia significativa para la evolución del viñedo. La incidencia más importante en cuanto a daños causados por granizo se produce el 2 y 3 de agosto, viéndose afectadas unas 1.250 hectáreas de varios términos municipales de la zona centro y alto Najerilla.

En la primera semana de agosto comenzó el envero de las diferentes variedades de uva con temperaturas inferiores a las normales en estas fechas y diferencias muy marcadas entre el día y la noche, lo que propicia una evolución más lenta de la maduración, con un retraso del ciclo de dos a tres semanas. A finales de agosto la situación vegetativa y sanitaria del viñedo es buena y la evolución de los parámetros de maduración de la uva muy favorable. A partir de aquí se producen entre los días 1 a 10 de septiembre tormentas de lluvia generalizadas en toda la denominación acompañadas de temperaturas elevadas y ambiente bochornoso que favorece el desarrollo de focos de botrytis, con una incidencia muy irregular dependiendo del tipo de suelo, orientación, variedad, conducción del viñedo, labores culturales, estado vegetativo y tratamientos efectuados.

A partir del 11 de septiembre empieza un excepcional periodo de bonanza climatológica, que se prolongará hasta la finalización de la vendimia, con días soleados y temperaturas moderadas por el día y frescas por la noche gracias al viento dominante del norte y noreste. Esta climatología propicia la mejora del estado sanitario del viñedo con desecación de la botrytis del racimo y una evolución muy favorable de la maduración, aunque lenta e irregular. Los viñedos con una viticultura racional, con producciones moderadas, bien ventilados, con buen estado de la masa vegetal, evolucionan favorablemente y presentan magníficas perspectivas de calidad, mientras que en los viñedos con rendimientos elevados se procede a la eliminación de racimos para favorecer dicha evolución.

 

Una vendimia selectiva con climatología excepcional

El día 6 de septiembre de forma puntual y a partir del día 15 de manera más significativa se inició la vendimia en la Rioja Baja, extendiéndose de forma lenta y escalonada por toda la denominación, siendo a mediados de octubre cuando se generaliza en las subzonas Rioja Alta y Rioja Alavesa y dándose por finalizada el día 9 de noviembre. Las zonas más afectadas por la piedra y las lluvias excesivas presentaban un mal aspecto, pero en la mayoría del viñedo, con una vendimia selectiva, la uva entra en bodega en excelentes condiciones, con parámetros de color y graduación alcohólica muy apropiados para vinos de crianza.

Ante la situación de irregularidad en el proceso de maduración que presentaba el viñedo se requería una vendimia selectiva, diferenciada y paciente como mejor forma de conseguir el objetivo de optimizar la calidad de la cosecha. Puede afirmarse que, como tónica general y gracias a la bonanza climática, la vendimia se ha hecho de forma selectiva, con entrega por cupos y con inusual duración hasta de un mes en muchas localidades. También se constata en esta campaña el aumento de las cantidades de uva recolectada en cajas y seleccionada en mesa.

En la primera fase de la vendimia la uva presentaba valores moderados de graduación y color, por lo que los vinos serán más aptos para su comercialización como jóvenes. Sin embargo, en su mayor parte, la uva entró en bodega sana y con graduaciones correctas, buena concentración de materia colorante y buenas sensaciones aromáticas, que sin duda van a proporcionar vinos de alta calidad, muy aptos para la crianza.
 

                                                            
 

 

 


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